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RIIE 17(25), 2026 - EISSN 1853-1393


LA CIENCIA ENTRE DOS PANDEMIAS (1918-2020). CAMBIOS EN LA ORGANIZACIÓN DE LA ACTIVIDAD CIENTÍFICA Y SU INTEGRACIÓN EN LA ENSEÑANZA1

Keila Marcela Sánchez2

Héctor Maletta, Licenciado en Sociología (UCA) con un posgrado en Economía (Universidad de Bologna) y doctorado en Ciencias Sociales (UBA), es un académico con una vasta trayectoria docente en Argentina y Perú. Es autor de Epistemología aplicada (2009) y Hacer ciencia (2015, 2019). En su obra “La ciencia entre dos pandemias (1918–2020). Cambios en la organización de la actividad científica y su integración en la enseñanza”, examina la transformación de la ciencia en cuanto a su estructura, métodos de validación y relación con la universidad desde la gripe española hasta la COVID-19. Su análisis se estructura en torno a tres ejes: la evolución global de la organización científica, los déficits estructurales de América Latina y una propuesta de modernización adaptada al contexto regional. El libro se divide en dos partes: Un siglo de transformación y La ciencia en América Latina.

Primera Parte: Un siglo de transformaciones.

El autor realiza un análisis histórico de la ciencia entre los años 1918 y 2020, mostrando cómo se redefine bajo la influencia de contextos sociales, políticos y tecnológicos. Su punto de partida es la Alemania de posguerra, donde Max Weber, en La ciencia como vocación, argumenta que el trabajo científico exige tanto una ética personal —pasión, dedicación y resiliencia— como condiciones externas, tales como la estabilidad laboral e instituciones sólidas. Maletta subraya que la vocación científica no surge en el vacío, sino que depende de marcos institucionales que pueden estimularla o sofocarla.

A partir de este escenario, examina los cambios en la organización científica durante el siglo XX. El modelo alemán, rígido y jerárquico, fue desplazado por el estadounidense, basado en la universidad de investigación, que integraba docencia y trabajo empírico. Este cambio impulsó una “americanización híbrida” de la ciencia, caracterizada por la competitividad, la especialización y la eficiencia. La consolidación de prácticas como la revisión por pares, la hegemonía del inglés, el uso de la bibliometría y la importancia de la comunicación científica transformaron profundamente la empresa científica: la vocación dejó de ser una actividad individual para convertirse en parte de proyectos interdisciplinarios y a gran escala.

Sin embargo, este progreso estuvo acompañado de tensiones. Maletta señala problemas como la discriminación, la pseudociencia, la instrumentalización ideológica y los abusos del sistema de revisión por pares. También destaca el efecto de la presión por publicar, que suele priorizar la cantidad sobre la calidad. En este escenario, la vocación científica se enfrenta al dilema de conciliar la pasión por el conocimiento con la necesidad de sobrevivir en un sistema extremadamente competitivo.

El cierre de esta primera parte aborda el papel de la ciencia frente a las enfermedades infecciosas, desde la gripe española hasta la COVID-19. El recorrido muestra avances extraordinarios en virología, vacunas y diagnóstico, pero también revela limitaciones persistentes: respuestas tardías de los gobiernos, movimientos antivacunas y tensiones geopolíticas. Cada pandemia expone la tensión entre ciencia y política, situando a los investigadores ante el dilema de mantener el rigor metodológico o atender la urgencia social de soluciones inmediatas.

Segunda Parte: La ciencia en América Latina.

Maletta traslada el análisis a América Latina, una región con talento y potencial, pero lastrada por sistemas científicos fragmentados y desiguales. Describe limitaciones persistentes: una investigación de tipo “artesanal”, una marcada separación entre docencia e investigación, falta de recursos estables y una escasa formación en comunicación científica. En muchos posgrados, la investigación se reduce a la tesis, sin generar publicaciones posteriores. Aunque las universidades son el principal núcleo de investigación, carecen de la infraestructura y articulación necesarias para consolidarse como polos de excelencia.

El autor diagnostica una contradicción institucional fundamental: mientras se proclama la importancia de la investigación, las estructuras universitarias están orientadas casi exclusivamente a la docencia de pregrado. La sobrecarga horaria, los bajos salarios y la ausencia de apoyo convierten a la investigación en un esfuerzo “extra”, sostenido por la vocación personal y no por políticas institucionales. Esta dinámica deriva en fuga de talentos y en una producción científica que no refleja las capacidades reales de la región.

Ante este panorama, Maletta propone un enfoque integrador. Sugiere implementar programas modulares de investigación con objetivos claros y productos verificables, capaces de fomentar la interdisciplinariedad. También plantea reforzar la vinculación entre docencia e investigación, involucrando a los estudiantes desde etapas tempranas y orientando los trabajos académicos hacia la publicación. Destaca la necesidad de mejorar las competencias metodológicas y comunicativas mediante formación en redacción científica y uso de herramientas digitales.

Además, insiste en adoptar estándares internacionales de diseño y difusión de resultados, junto con tecnologías colaborativas y repositorios de acceso abierto para incrementar la visibilidad global de la producción latinoamericana. El desafío no es de talento, sino de estructura: sin un marco estable de políticas de Estado que garantice continuidad y sostenibilidad, la investigación seguirá dependiendo de esfuerzos individuales aislados.

Conclusión

Maletta demuestra que la ciencia evoluciona en estrecha relación con las decisiones políticas y los contextos sociales. Durante el siglo XX, los Estados priorizaron las ciencias naturales y la ingeniería como parte de estrategias de poder internacional, relegando a las humanidades y ciencias sociales. Este patrón se reproduce hoy en América Latina, donde los programas de fomento se concentran en áreas consideradas estratégicas —tecnología, medicina, energía, agro—, lo que profundiza las desigualdades entre disciplinas y deja al descubierto la necesidad de un apoyo más equilibrado e integral.


  1. Maletta, H. (2023). La Ciencia entre dos Pandemias (1918-2020): Cambios en la organización de la actividad científica y su integración en la enseñanza. Universidad del Pacífico. Consejo Nacional de Ciencia Tecnología e Innovación Tecnológica. 427 págs.↩︎

  2. Estudiante de las Licenciaturas en Comercio internacional y Administración, Universidad Nacional de La Matanza. Becaria interna en el Departamento de Ciencias Económicas. Contacto ksanchez@unlam.edu.ar↩︎