El estudio analizó el uso del robot Blue-Bot para mejorar el lenguaje oral en niños de cinco años en un jardín rural de Corrientes, Argentina. Cuatro niños con dificultades lingüísticas participaron en una intervención de cuatro semanas que incluyó programación tangible y observaciones. Los resultados mostraron mejoras en fluidez verbal, pronunciación y vocabulario, impulsando la interacción verbal y la toma de decisiones entre pares. La mediación docente fue crucial para enriquecer el ambiente lingüístico. Esta experiencia resalta el valor de la robótica educativa como estrategia para integrar tecnología y comunicación en la educación inicial, especialmente en contextos rurales con pocas oportunidades de estimulación lingüística.