En la carrera de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste, el portfolio se ha consolidado como una herramienta pedagógica significativa en la asignatura Salud Mental y Psiquiatría, correspondiente al tercer año. Su incorporación favoreció la integración de saberes teóricos con experiencias prácticas, promoviendo una construcción del conocimiento reflexiva, creativa y situada. El objetivo general fue analizar la autorregulación y apropiación crítica de saberes en los estudiantes, mientras que el objetivo específico se centró en identificar competencias clínicas, comunicacionales y éticas mediante la sistematización de actividades. La metodología fue cualitativa, se analizaron portfolios elaborados por los estudiantes durante el cursado, organizando los datos en categorías a priori y a posteriori. Estos documentos digitales integraron el análisis de guías didácticas, registros de clases sincrónicas y asincrónicas, trabajos prácticos, debates, análisis de casos clínicos y reflexiones socioemocionales. Los resultados muestran que el portfolio facilitó la autonomía y el aprendizaje, destacándose la utilidad de metodologías como el aula invertida y los videos interactivos. Los alumnos reconocieron el valor de esta estrategia no solo para afianzar contenidos disciplinares, sino también para fomentar la participación activa y la colaboración entre pares. Además, permitió una evaluación formativa, ayudando a identificar fortalezas, debilidades y avances en la comprensión de los contenidos en vínculo con la práctica clínica. En conclusión, el portfolio se consolidó como un puente eficaz entre teoría y praxis, estimulando la creatividad, el pensamiento crítico y la formación integral, y contribuyendo de manera decisiva a la construcción de la identidad profesional de los futuros médicos y las futuras médicas.